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Psoas, el músculo del miedo: cómo conecta movimiento, emoción y voz
¿Qué es el Psoas?
El psoas, también conocido como el «músculo del miedo» o el «músculo del alma», es uno de los músculos más importantes del cuerpo humano.
Aunque no suele recibir mucha atención, sin este grupo muscular no podríamos realizar acciones básicas como caminar, sentarnos o bailar.
Este músculo conecta el torso con las piernas, manteniendo la postura y estabilizando la columna vertebral, lo que lo convierte en un verdadero soporte del cuerpo.
Pero su importancia va más allá de lo físico: el psoas tiene un vínculo directo con el estado emocional, la respiración y la expresión vocal.
Y aquí empieza lo interesante.
Dolor y ubicación del Psoas
¿Has sentido dolor en la parte baja de la espalda o en las caderas sin una causa clara?
Muchas veces el psoas está implicado.
Las causas pueden variar:
- estrés
- sobrecarga física
- postura mantenida
- intervenciones quirúrgicas
- tensión emocional
El psoas se encuentra profundamente en el cuerpo, desde la zona lumbar hasta el fémur, atravesando capas de músculos y órganos.
No es fácil de acceder… pero sí muy fácil de tensionar.
Y cuando se tensa, no solo afecta al movimiento:
también cambia la forma en la que respiras, cómo te sostienes y cómo te expresas.
¿Qué es el psoas y cuál es su función?
El pEl psoas es un músculo flexor de la cadera.
No soporta peso directamente, pero estabiliza el tronco y la columna durante el movimiento, transfiriendo la carga hacia las piernas.
Permite:
- doblar las caderas y las piernas hacia el pecho (como al subir escaleras)
- inclinar el tronco (como al recoger algo del suelo)
- mover la pierna al caminar
- rotación de la pelvis y zona lumbar
Es “como un cable” que une el tronco y las piernas.
Tiene un papel clave en la alineación y el equilibrio del cuerpo.
Cuando está equilibrado, el movimiento es fluido.
Cuando pierde movilidad, el cuerpo compensa.

El uso correcto del psoas en el movimiento
¿Tienes la mala costumbre de usar los “muslos” para caminar?
Esto es más común de lo que parece.
Para evitar dolencias en la parte baja de la espalda, la ingle o el abdomen, lo ideal es que el movimiento al caminar lo inicien el ilíaco y el psoas, no el cuádriceps.
Al caminar, puedes imaginar que mueves las piernas “desde dentro de la pelvis”.
Es decir:
visualiza cómo el movimiento se genera entre el ombligo y el pubis.
Lleva ahí la atención.
¿Notas cómo cambia la sensación del cuerpo?
¿Como si de repente hubiera más espacio en la zona lumbar?
Buscar esa sensación ayuda a reeducar el movimiento. Y con el tiempo, el cuerpo lo incorpora de forma más natural.
Este vídeo tiene algunos años, pero aquí puedes ver claramente el movimiento del psoas.
Y aquí, el papel del músculo psoas en el estrés: Lucha, huida o inmovilización.
El psoas. Músculo vital, de Jo Ann Staugaard-Jones
Es el libro más completo y específico sobre este tema. Reúne la información más práctica y necesaria sobre el “músculo del alma”: El Psoas, músculo vital.
Es un libro imprescindible para cualquiera que quiera profundizar en la alineación correcta de la postura y el movimiento, y sobre todo en cómo el psoas influye en el bienestar físico, emocional y energético.
Está escrito por Jo Ann Staugaard-Jones, educadora y especialista del movimiento reconocida internacionalmente, entrenadora de profesores de yoga, pilates avanzado y miembro de la Asociación Internacional de Medicina y Ciencia de la Danza.
Su enfoque se basa en el conocimiento del cuerpo como base del camino hacia la salud y la regulación interna.
Lo interesante de su trabajo es que no se queda solo en la anatomía.
Explica cómo este músculo se relaciona con el sistema nervioso, el estado emocional y la calidad de la respiración.
Incluye además ejercicios sencillos y aplicables en el día a día para liberar tensión, mejorar movilidad y recuperar la conexión corporal.
Liberar el psoas no es solo una cuestión física.
También influye en la forma en la que el cuerpo sostiene el estrés, la emoción y la expresión.
Psoas el musculo de alma
Psoas y emociones
¿Has sentido alguna vez cómo el estómago se cierra ante un susto o en un momento de tensión?
El psoas es un tejido profundamente conectado con el sistema nervioso. No es solo un músculo mecánico: también responde a estímulos emocionales y de supervivencia.
Por eso, ante situaciones de estrés, el cuerpo tiende a encogerse de forma automática para protegerse.
Es una respuesta biológica, no consciente.
Cuando una persona está triste o insegura, es habitual observar:
- postura más cerrada
- hombros hacia delante
- pecho contraído
- mirada baja
El cuerpo refleja estados internos.
Un psoas acortado puede ser tanto consecuencia como refuerzo de ese estado.
La conciencia corporal ayuda a cambiar esta dinámica.
Cuando empiezas a percibir cómo respiras, cómo te mueves y cómo te sostienes, algo se reorganiza desde dentro.
Y eso impacta directamente en la expresión, la energía y la presencia.
Psoas y el estrés
Una de mis maestras de yoga decía:
“Una respiración mal hecha es como una aguja clavada en el sistema nervioso.”
Cuando el estrés aumenta, la respiración se vuelve superficial e irregular.
Esto puede provocar rigidez en el psoas, alterando la mecánica corporal y afectando incluso a la función de los órganos internos.
Una respiración adecuada tiene un efecto regulador:
- moviliza el diafragma
- masajea los órganos internos
- favorece la digestión
- reduce la activación del sistema de alerta
De hecho, muchas personas notan que cuando respiran mejor, también mejora su estado digestivo y su nivel de energía.
El cuerpo no funciona por partes separadas.
Funciona como un sistema integrado.
Un psoas tenso no solo afecta a la postura.
También influye en la calidad de la respiración y en el estado emocional general.
Psoas y diafragma y voz, compañeros inseparables
La respiración es el combustible de la voz, y el diafragma el músculo que la regula.
El diafragma es un músculo en forma de cúpula situado en la base del tórax.
Cuando inhalamos, desciende permitiendo la entrada de aire en los pulmones.
Cuando exhalamos, asciende impulsando el aire hacia fuera.
El psoas, por su conexión con la pelvis y la columna lumbar, acompaña este sistema de movimiento.
Ambos están unidos a través de tejido conectivo (fascia).
Esto significa algo clave:
Si uno se tensa, el otro se ve afectado.
Cuando el psoas está acortado:
- la respiración se vuelve más corta
- el cuerpo entra en estado de alerta
- la voz pierde amplitud y resonancia
La consecuencia no es solo física.
Es expresiva.
Una voz contenida no siempre es un problema técnico.
A veces es un sistema interno que no tiene suficiente espacio para expandirse.
Nuestra voz necesita:
- un psoas flexible
- un diafragma funcional
Cuando ambos están en equilibrio, la expresión se vuelve más libre.
Cuidados del psoas
Si no se cuida, el psoas tiende a acortarse con el tiempo, afectando la postura global.
Este acortamiento puede observarse en patrones como caminar encorvado o pérdida de movilidad en la zona de la cadera.
Pero el impacto no es solo estructural.
También influye en la respiración, la energía y el equilibrio general del cuerpo.
Cuidar este “músculo del alma” ayuda a:
- facilitar la respiración y potenciar el diafragma
- aumentar la flexibilidad y prevenir desequilibrios crónicos
- evitar la compresión de órganos internos
- mejorar la alineación corporal
- recuperar el centro de gravedad natural y la sensación de estabilidad
El psoas no solo sostiene movimiento.
Sostiene cómo te organizas internamente.
El psoas es un músculo esencial.
Pero también es un punto donde el cuerpo expresa lo que no siempre se dice con palabras.
Cuando hay conciencia sobre él, el cambio no es solo físico:
- mejora la postura
- cambia la respiración
- se amplía la expresión
Y en el fondo, se empieza a habitar el cuerpo de otra manera.
Estiramiento del psoas. ASÍ, NO.
Estiramiento del psoas. ASÍ, SÍ.
Este trabajo corporal no va separado del resto. El cuerpo, la respiración y la voz forman parte de un mismo sistema.
Ya no se trata de piezas aisladas, sino de entender el patrón completo: lo que piensas, lo que sientes, cómo respiras y cómo te expresas.
Cuando hay más claridad:
- el cuerpo deja de compensar
- la respiración se regula
- y la voz deja de sostener tensión innecesaria
Muy buen articulo y todo lo estoy viviendo en mis carnes. Debido al descuelgue del riñón durante varios años me lo descubren y tengo una ptosis renal en grado 4 me realizan nefropexia pero no saben si por secuelas de la intervención o por haber estado rl tanto tiempo presionando esos musculos nervios… A ello se le suma que produzco piedras por un fallo metabolico y estoy cada dos por 3 con piedras y el dolor es insoportable porque justo el uréter y el riñón coincide con la zona del psoap iliaco e incluso pirsmidal. Realmente estoy pasando un calvario no tengo momento sin dolor… Estoy con el tapentadol la palexia y combinado com otros así como con el fagolitos plus. Estoy desesperada
Muchas gracias por tu comentario. Como siempre digo, lo que debemos hacer es consultar con un médico. Yo he recopilado información y comparto mi experiencia personal. Pero no está de más prestar atención a nuestra forma de caminar, posición y respiración. Y ser más conscientes de todo ello para evitar algunas dolencias. Un saludo!
¿Cómo puedo saber si tengo encogido el psoas o tengo bursitis? ¿Cuáles son las sensaciones corporales que debo atender para descubrir si es una cosa u otra? Muchas gracias por el artículo, es superexplicativo !
Hola Estefanía,
Sé que el «Test de Thomas» se suele utilizar en Fisioterapia para comprobar el acortamiento y la bursitis tiene unos síntomas físicos muy concretos (dolor, calor, rigidez..). Pero sólo un profesional en una visita personal, puede establecer un diagnóstico. Debe conocer tu estado de salud y dolencias, hacer un examen físico, y las pruebas necesarias para recomendar un tratamiento.
Gracias por tu comentario. Si quieres contar tu experiencia aquí estamos ¡saludos!
Hoy acabo de acudir al fisio precisamente porque arrastro dolor neuralgico en ingle derecha que se presenta a veces en reposo sentada o tumbada y en ocasiones caminando llegando a un punto de tener q parar para descansar.
El diagnostico es sobre acortamiento del psoas.
Gracias gracias y gracias por la informacion tan completa y tan bien explicada.
Un saludo
Maria LM
Hola María,
es genial que este artículo te haya servido para conocer mejor este músculo tan importante y con tanta influencia en nuestra postura y movimiento, por eso es tan importante que seamos conscientes de estos.
¡Gracias por tu comentario y que te mejores!
Excelente artículo! Gracias
Es un excelente artículo. Tengo dolor en la parte baja de la cintura e ingle.
Seguiré las recomendaciones.
Saludos
Me parece un comentario increíble y muy buen redactado y explicado, felicidades y gracias por la ayuda!
Hola yo llevo ya casi un año con mucho dolor psoas iliaco hasta cadera coje parte diafragma más trocánter glúteo.. un dolor que irradia todo eso en el lado izquierdo. Cuando tengo la menstruación solo siente dolor en ese lado… llevo tiempo con punción seca, terapia para soltar patrones y osteopata visceral y bioenergetico… paso a paso… pero es muy lento… Gracias por tu artículo me parece muy próximo y bien explicado!🙏
Yo llevo más de 20 años con un dolor en la zona lumbar, q irradia a las piernas. Me han tratado por mil cosas. Y al fin en un centro de terapia física después de una evaluación diferente a las q me han hecho. Me dicen que tengo un problema con el psoas.