Areh, entrenador vocal: formación real, práctica y divertida

Areh es entrenador vocal, creador de contenido y un apasionado de la música que combina el rigor técnico con una forma cercana y accesible de enseñar.

Sus propios problemas vocales lo llevaron a estudiar diferentes técnicas de canto y a convertir esas dificultades en la base de su método de trabajo.

¿Cómo convertir las dificultades vocales en una oportunidad de aprendizaje práctica, útil y entretenida?

Su interés por la anatomía del aparato fonador y el funcionamiento del cuerpo humano es uno de los pilares de su enseñanza y la base de un método desarrollado a partir de años de estudio y experiencia.

Su contenido resulta útil tanto para profesionales y aficionados de la voz como para cualquier persona interesada en comprender mejor cómo funciona este instrumento tan cotidiano y complejo.

Su humor socarrón y su forma de explicar hacen que sus vídeos y clases sean tan didácticos como entretenidos.

Además de la técnica, Areh nunca deja de lado la importancia de la emoción en la expresión vocal.

También destaca por su generosidad a la hora de compartir conocimientos y por su compromiso con el aprendizaje de sus alumnos.

En esta entrevista hablamos sobre su método, su forma de enseñar y los aprendizajes que han marcado su trayectoria.

Entrevista a Areh, entrenador vocal.

¿Cómo descubriste tu pasión por la música y qué te motivó a convertirte en entrenador vocal?

Lo mío es un clásico. Me viene desde niño, siempre amé la música y cantar, aunque eso sí, no sé tocar ningún otro instrumento.

En el año 2007-2008, creo recordar, estuve en un año disfónico. Al principio pensé que solo era un resfriado. Pero a medida que pasaron los meses y no veía ninguna mejora, me empecé a preocupar. Al final me detectaron un pólipo en una cuerda vocal y un nódulo espejo en la otra. Tras pasar por el quirófano y recuperarme completamente, decidí aprender el funcionamiento del aparato fonador.

Ya había pasado por varios profesores a los que nunca entendí. Sólo me decían que apoyara, que abriera y que proyectara la voz. Sólo conseguía salir con dolor de garganta, de ahí mi lesión vocal. Fue un camino muy frustrante hasta que encontré métodos más modernos con los que tuve una idea más clara de todo. Con toda esa información y a través de la experiencia pude desarrollar mi habilidad como entrenador vocal. Profesión que amo.

En un entorno donde muchas voces terminan influenciadas por tendencias y referentes, ¿cómo has desarrollado tu propia identidad vocal y artística?

Hace mucho que no compongo, tengo 5 discos grabados, pero ahí están muertos de risa. Tampoco tengo demasiado tiempo como para ponerme a crear música, mi trabajo me tiene absorbido completamente, aunque es verdad que echo de menos hacer música. 

Todos bebemos de varias fuentes musicales que nos ayudan a formar nuestra identidad artística, pero donde más pude sentir que mi personalidad vocal iba emergiendo, fue cuando me puse a componer. Al tener que cantar algo de lo que no tienes referencia previa, tu personalidad vocal va aflorando.

¿En qué consiste una primera sesión de coaching vocal contigo? ¿Cómo introduces a los alumnos en tu método?

Depende del alumno. Hay algunos que vienen como un lienzo en blanco y otros que han pasado por muchos profesores. Conocí a un alumno que había pasado por 16. No es lo mismo el primer caso que el segundo. Mientras que uno no debe desaprender conceptos erróneos, el segundo sí.

Es más fácil construir una casa sobre un terreno limpio que sobre un terreno que tiene una casa en ruinas. Por eso siempre  trato de preguntarles mediante una pequeña entrevista datos que me ayuden a hacer mejor mi trabajo. También escucharlos cantar ayuda mucho a ver sus errores, eso si el alumno quiere. Hay personas a las que le da vergüenza y les pido un audio.

Cuanto más trabajo con el alumno, más lo conozco y mejor puedo ayudarlo. Aprender técnica vocal no funciona si sólo va en una sólo dirección, es decir, desde el profesor hacia el alumno, sino que debe ser un feedback constante entre profesor y alumno. Da igual si el sonido que están haciendo está bien, siempre les pregunto qué sienten. y es que hay personas que se guían mucho por el sonido y no prestan atención a sus sensaciones. Otros se obsesionan con la afinación, otros con el pasaje de la voz, otros son muy tímidos, otros poco constantes. Cada persona es un mundo.

Me baso en 4 fases fundamentales. El soporte, el twang, la compresión y la aplicación. Se puede ver como una mesa de tres patas: el soporte, el twang y la compresión. La aplicación sería el tablero de esa mesa. Hay cantantes que fallan en una de esas fases o en varias. Por eso trabajo con ellos para que aprendan a manejar y controlar esas «patas» quitando tensiones innecesarias. Cuando están listos entramos en la fase de aplicación a una canción.

¿Qué consejo darías a alguien que va a asistir por primera vez a una clase de canto? ¿Cómo puede aprovechar mejor cada sesión?

Siempre les aconsejo que no se presionen demasiado. Sorprende la cantidad de personas que se autoexigen de una manera insana. Se exigen hacerlo perfecto desde el minuto uno y si fallan se sienten fatal. Eso los bloquea.

Cuando se va a una clase de canto con una persona que es profesional, se debe ir con afán de descubrimiento. Un buen profesor siempre te va a guiar a sentir como funciona tu cuerpo. Un alumno debe seguir las instrucciones de tu profesor y esperar su corrección. No pasa nada si se falla. Eso sí, si termina la clase y te duele la garganta, huye.

Tu trabajo está muy apoyado en el conocimiento anatómico de la voz. ¿Cómo influye esto en tu forma de enseñar y qué es lo primero que necesita comprender un alumno sobre su propio instrumento vocal?

Tener una base anatómica es fundamental para entender el funcionamiento objetivo del aparato fonador. Por eso he dibujado y animado cada una de las coordinaciones musculares de la laringe, del paladar, del abdomen, del diafragma. De esa forma puedo enseñárselo a mis alumnos y hacerles entender mejor que está pasado dentro de su cuerpo cuando hacen un sonido u otro.

Lo que primero tengo en cuenta es que el alumno pueda sentir cada una de esas coordinaciones y sepa diferenciar unas de otras. Así se va desarrollando su propiocepción. Sin ella es difícil que lleguen a controlar su voz con éxito.

Cuando un problema vocal cambia tu forma de enseñar

A partir de tu propia experiencia, ¿cuáles fueron los mayores desafíos vocales a los que te enfrentaste y qué descubrimientos marcaron el desarrollo de tu método?

Mi mayor desafío fue evitar lo que llamamos vocales infladas. Muchos de mis profesores me decían que tenía que abrir la garganta. Eso hizo que yo desactivara el sonido twang (esfínter ariepiglótico) totalmente.

Cuando trataba de activar el twang me picaba la garganta muchísimo. Era normal, me decían. Me costó mucho entender el twang. Ahora entiendo que me lo explicaron de forma desastrosa.

Cuando yo entendí que para cantar debía retrasar la exhalación en lugar de empujarla, cambió todo. Dejé de sufrir molestias, picores, disfonías. Por eso es una fase fundamental para mí. Pero no todos tienen su laringe en condiciones de hacer eso, hay personas que no saben que es el soporte, ni el twang, viven con la mandíbula tensa y fija o con el abdomen bloqueado.

Hay que solucionar todo eso antes que nada. Por eso mi forma de trabajar no es sólo saber cómo debería cantar una persona, sino también saber diagnosticar un problema vocal correctamente. Así es como desarrollé mi enfoque. Saber la meta a la que se debe llegar y detectar qué obstáculos tiene el alumno para poder quitarlos.

En el canto, la técnica y la emoción parecen inseparables. ¿Cómo trabajas ese equilibrio en tus clases y qué impacto tiene en la evolución de tus alumnos?

A mí me gusta trabajar primero en la técnica vocal, en conocer y manejar la musculatura correctamente, en conseguir una emisión correcta. El apartado interpretativo lo dejo para cuando el alumno tiene un mayor control de su voz. La técnica siempre debe estar al servicio de la interpretación, eso no tiene discusión, pero si no hay técnica la interpretación se verá lastrada seriamente.

De hecho, ese lado interpretativo a menudo va en contra del aprendizaje de la técnica vocal, ya que muchas personas usan tensiones y vicios vocales para tratar de transmitir emociones cuando cantan. Es muy típico escuchar a un mal cantante que, a pesar de poner toda su alma en una canción, no consigue emocionar a nadie porque se aprieta, desafina y suena mal.

El lado técnico de la voz puede llegar a ser muy aséptico, son solo sonidos, pero es muy necesario para que una voz pueda tener la libertad necesaria para transmitir sentimientos.

¿Qué es lo que más disfrutas y lo que menos te gusta de ser vocal coach?

Yo he visto a personas llorar de alegría cuando conseguían liberar su voz, Eso es emocionante y gratificante, no sólo ver eso, sino ver a cantantes felices y sonrientes. Es genial. Amo mi trabajo.

Lo que menos me gusta es cuando un alumno no practica, no me da feedback, no tiene dudas. Yo no puedo practicar por el alumno, yo ya lo hice y lo hago todos los días 4 y 5 horas. Ahora es el turno del alumno. Es cuando le surgirán dudas, tendrá errores y avanzará, si no es así, me frustra terriblemente.

Yo he visto a personas llorar de alegría cuando conseguían liberar su voz, Eso es emocionante y gratificante, no sólo ver eso, sino ver a cantantes felices y sonrientes. Es genial. Amo mi trabajo.

Lo que menos me gusta es cuando un alumno no practica, no me da feedback, no tiene dudas. Yo no puedo practicar por el alumno, yo ya lo hice y lo hago todos los días 4 y 5 horas. Ahora es el turno del alumno. Es cuando le surgirán dudas, tendrá errores y avanzará, si no es así, me frustra terriblemente.

Técnica vocal, anatomía y aprendizaje

¿Qué habilidades consideras imprescindibles en un buen entrenador vocal? ¿En qué debería fijarse un alumno antes de elegir profesor?

Conocimientos anatómicos, acústicos para saber detectar mediante el sonido qué está haciendo mal el alumno. Con esa habilidad puedes dar clase sin ver al alumno.

Tener paciencia, ser empático, saber dar pequeños descansos y espacios distendidos para que el alumno se relaje un momento, ser positivo, nunca echar la culpa de nada al alumno.

Tener buen humor, tener buena imaginación para crear símiles e imágenes mentales que ayuden a entender conceptos y sensaciones. Ser entregado.

Emoción, enseñanza y futuro de la voz

¿Qué opinas sobre el impacto de la Inteligencia Artificial en la enseñanza vocal? ¿Cómo crees que podría influir en el futuro del aprendizaje y la creación musical?

Hasta ahora, lo que he visto, ha sido IA que canta usando una voz en concreto, pero no conozco ninguna (puede que sí las haya) que enseñe a cantar.

Tal vez se puede desarrollar una IA que ayude a detectar errores en la emisión mediante el análisis del audio de una voz. Algo así como lo que hacemos los entrenadores vocales.

Una vez me preguntaron si las IA podrían lograr que la gente perdiera el interés por el canto, ya que pueden hacer cantar a una máquina.

Yo creo que cantar es una experiencia que todo el mundo debería sentir. Si lo hace una máquina por ti no es lo mismo.

¿Qué habilidades consideras imprescindibles en un buen entrenador vocal? ¿En qué debería fijarse un alumno antes de elegir profesor?

Estoy trabajando en material para mi sitio web. Me gustaría dejar todo mi conocimiento, todo lo que he descubierto, todos los trucos y secretos ahí. Es algo que me entusiasma.

También me encantaría tener tiempo para grabarme cantando, pero de momento es algo que tendrá que esperar.

Un abrazo muy grande a Voz y emociones y a Diana por esta entrevista 😀

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