Coronavirus ¿una oportunidad de evolución?

El Coronavirus está teniendo un gran impacto a nivel mundial y solo sabremos sus consecuencias reales con el paso del tiempo.

¿Es el Coronavirus una oportunidad de evolución?

¿Debemos esperar o hay algo que podemos hacer?

El cierre de muchas zonas ha hecho que aumente de forma considerable el consumo de servicios online.

Con el encierro muchas personas se lanzan al mundo digital trabajar, comprar o estudiar y poder seguir haciendo sus tareas habituales en la distancia.

Pero «aunque los abrazos se prohban», esto también puede servir para pasar más tiempo juntos, conocer mejor a las personas cercanas, y escuchar atentamente lo que nuestra voz más sincera puede contarnos sobre nosotros.

Coronavirus y digitalización de servicios

Hemos podido ver como la bolsa de valores se desploma, doblan campanas de recesión económica, todo se ha parado.

Habrá una repercusión económica importante, que repercutirá en nuevas formas de trabajar, comunicar, y acercarse al público.

Es como si el proceso de transformación digital que ya estaba ocurriendo, se hubiera acelerado.

Miles de personas se han pasado al teletrabajo, han aumentado los pagos en red, profesores están impartiendo clases a distancia, se ofrece atención médica online, los programas de televisión no tienen público, ha crecido el número de audiolectores y los museos realizan visitas virtuales.

El Covid-19 nos ha obligado a buscar formas alternativas (o complementarias) de hacer las cosas. Tecnologías del presente que seguimos aplazando con un «mañana empiezo».

¿Es el miedo a que las máquinas suplanten nuestro trabajo lo que nos frena?

Es posible, pero el temor a lo desconocido es tan natural, como lo es evolucionar.

No podemos frenar el mundo, pero el mundo puede frenarnos. Y quizás no sea tan malo como podríamos pensar.

La forma de comunicarnos y de buscar la información ha cambiado. Buscamos un contenido personalizado y cercano en el que podamos participar.

Estas tecnologías siguen necesitando de personas detrás, capaces de gestionarlas para que estén a nuestro servicio, y no al revés. Aportando mejoras y generando cambios positivos para la sociedad y el planeta.

Aprender de la crisis del Coronavirus

Para proteger la salud, especialmente la de personas en grupos de riesgo, y evitar el colapso de la sanidad, nos quedamos en casa.

Muchas familias y negocios están en situaciones límite. Y vivimos en un mañana incierto que cambia con el paso de las horas.

Cambiar nuestra rutina, no es fácil. Pero nadie estaba preparado para una parada obligatoria, que nos ha pillado por sorpresa. ¡Y yo con estos pelos!.

¿Quien iba a estarlo? Pero quizás algo podríamos aprender de esta crisis:

  • A no dejarnos dominar por el miedo, el egoísmo o el pesimismo. Debilidades de la naturaleza humana, que suelen buscar protagonismo en momentos de cambio haciendo cosas como: expandir el peligro con el «virus de la ignorancia y la indiferencia, re-vender material médico, o arrasar con comida perecedera y papel higiénico.
  • A replantearnos las condiciones de trabajo de las personas que se dejan la piel para proteger nuestra salud y necesidades básicas. Actividades que merecen ser valoradas siempre, y pagadas con algo más que aplausos.
  • A utilizar errores como aprendizajes, para aplicar los cambios necesarios. «Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar» Una frase que sonaba en mi cabeza viendo la complicada situación en los países donde el Coronavirus nos llevaba la delantera.
  • Escuchar, contrastar, y reflexionar sobre toda la información que nos invade, y formar una visión propia de la realidad.
  • Canalizar nuestra energía y la de los más pequeños a través de la creatividad, o el desarrollo de nuevas habilidades, buscar el modo de sacar el máximo de esta espera.

Cuando el mundo frenó en seco

No siempre tenemos la oportunidad de dejar de correr como el hamster en su rueda.

Este momento es un regalo, es tiempo que nos da la oportunidad de conocernos mejor, reconocer y poder expresar nuestras emociones, resolver tareas pendientes, tomar decisiones, o considerar posibles soluciones.

Pero esto es también un reto individual.

Coronavirus ¿una oportunidad de evolución?

Durante la cuarentena hemos visto solidaridad y entretenimiento vecinal, creatividad y humor para llevar mejor los momentos complicados, programas de televisión con formato más conversacional y cercano, artistas que crean y comparten su trabajos desde su propio salón…

La pandemia nos demuestra que seguimos buscando la cercanía en la distancia.

Una cosa más

Nuestra preocupación es natural y está más que justificada. Todo lo que vivimos gira en torno a la economía, la política y la salud.

Podemos seguir las normas, pero poco más podemos hacer ante la incertidumbre.

¿Hay algo realmente cierto en el futuro?

Si «frenar» nuestra vida y ocupaciones, estar en soledad o compartir mucho tiempo con nuestras personas cercanas es tan difícil, quizás la pregunta no sea ¿hasta cuándo? si no ¿por qué?

El Coronavirus no hace diferencias entre personas. Y sus consecuencias dependen de la capacidad de superación y adaptación de todos y cada uno de nosotros.

Y tú ¿crees que el Coronavirus una oportunidad de evolución?

Y TÚ¿QUÉ OPINAS?

Comenta o sugiere temas más abajo ¡te leemos!

COMPARTIR ESTE ARTICULO

    ME SUSCRIBO AL BLOG

    ¿Quieres recibir en tu correo contenido para potenciar tu voz, comunicación personal y de la marca?





    2 comentarios en «Coronavirus ¿una oportunidad de evolución?»

    1. Hola Diana,
      Primero que nada déjame felicitarte porque teniendo en cuenta que escribiste este artículo el 14 de marzo, has plasmado una realidad que está vigente. Me encanta las recomendaciones que ofreces, porque efectivamente no podemos dejarnos acaparar por el miedo, es mejor sustituirlo por ser precavidos pero no podemos dejar de seres humanos sociales por naturaleza.

      Es verdad que por los primeros meses entre 4 a 6 meses después que salgamos de esto, todos (o sino la buena mayoría) estaremos un poco recelosos, de retomar nuestras vidas pero yo opino que nada será igual que antes, porque ahora hemos vivido de algo que jamás lo hubiéramos imaginado que lo íbamos a vivir.

      Pero como bien mencionas, debemos aprender, esto que nos sirva de aprendizaje y que sume, jamás que reste.

      Muchas gracias por este artículo me gustó mucho.

      Besos, Nana

    2. Hola Nana,
      muchas gracias por comentar lo que piensas. Cuando todo empezó era difícil saber lo duro que iba a ser y el impacto que va a generar en las familias, negocios y en la sociedad. A pesar de tener el ejemplo de otros países. Aún es difícil saber qué transformaciones concretas vamos a vivir. Pero esta situación extraordinaria nos cambiará, a cada uno a su manera. Y deseo que estos cambios lleguen de la forma más positiva posible para todas las personas.
      Gracias por compartir aquí tu impresión. ¡Un abrazo!

    Deja un comentario