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Coronavirus ¿una oportunidad de evolución?

El Coronavirus está teniendo un gran impacto a nivel mundial, muchos conoceremos sus consecuencias exactas sólo con el paso del tiempo. ¿Es el Coronavirus una oportunidad de evolución?

Mientras esperamos ¿Qué podemos hacer?

El cierre de muchas zonas ha hecho que en las ultimas semanas, aumente de forma considerable el consumo de servicios online. Con el encierro, muchas personas se lanzan al mundo digital trabajar, comprar o estudiar y poder seguir haciendo sus tareas habituales en la distancia.

Pero «aunque los abrazos se prohíbieran», esto también puede servir para pasar más tiempo juntos, conocer mejor a las personas cercanas, y escuchar atentamente lo que nuestra voz más autentica puede contarnos sobre nosotros.

Coronavirus y digitalización de servicios

Hemos podido ver como la bolsa de valores se desploma, las campanas de crisis resuenan de nuevo, todo se ha parado. Algo que tendrá una repercusión económica negativa importante. Y también repercutirá en nuevas formas de trabajar, comunicar, y acercarse al público.

Es como si el proceso de transformación digital que ya estaba ocurriendo,se estuviera acelerando.

Miles de personas, se han pasado al teletrabajo, han aumentado los pagos en red, profesores están impartiendo clases a distancia, se ofrece atención médica online, los programas de televisión no tienen público, ha crecido el número de audiolectores y los museos realizan visitas virtuales.

El Coronavirus nos ha obligado a recurrir a formas alternativas (o complementarias) de hacer las cosas. Tecnologías del presente que seguimos aplazando con un «mañana empiezo».

Y resulta que no se nos da tan mal..

¿Es el miedo a que las máquinas suplanten nuestro trabajo lo que nos frena? Es posible, pero el temor a lo desconocido es tan natural, como lo es evolucionar.

La forma de recibir la información y de comunicarnos ha cambiado. Pero buscamos un contenido personalizado y cercano en el que podamos participar. Y estas tecnologías siguen necesitando de personas detrás, capaces de gestionarlas para que estén a nuestro servicio, y no al revés. Aportando mejoras y generando cambios positivos para la sociedad y el planeta.

No podemos frenar el mundo, pero el mundo puede frenarnos. Y quizás no sea tan malo como podríamos pensar.

Aprender de la crisis del Coronavirus

Para proteger la salud, especialmente de personas en grupos de riesgo, y evitar el colapso de la sanidad, nos quedamos en casa. Muchas familias y negocios están en situaciones límite, y vivimos en un mañana incierto que cambia con el paso de las horas.

Cambiar nuestra rutina, no es fácil. Pero nadie estaba preparado para una parada obligatoria, que nos ha pillado por sorpresa. ¡Y yo con estos pelos!.

¿Quien iba a estarlo? Pero quizás algo podríamos aprender de esta crisis:

  • A no dejarnos dominar por el miedo, el egoísmo o el pesimismo. Debilidades de la naturaleza humana, que aparecen en momentos de cambio para arrasar con comida perecedera y papel higiénico, re-vender material médico, o expandir el peligro con el «virus de la ignorancia y el egosimo».
  • De quien se deja la piel trabajando sin descanso para proteger nuestra salud y necesidades básicas. Personas que merecen un trabajo digno y valorado siempre, no sólo en momentos de necesidad.
  • De los errores aprendizajes, para aplicar los cambios necesarios. «Cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar». Una frase que sonaba en mi cabeza viendo la complicada situación en los países donde el Coronavirus se adelantó, y sin embargo, no se tomaron medidas.
  • Para escuchar, contrastar, y reflexionar sobre toda la información que nos invade, y formar una visión propia de la realidad.
  • Canalizar nuestra energía y la de los más pequeños a través de la creatividad, o el desarrollo de nuevas habilidades, buscar el modo de sacar el máximo de esta espera.
  • No siempre tenemos la oportunidad de dejar de correr como el hamster en su rueda. Nunca antes vimos el mundo frenar en seco. Este momento es un regalo, es tiempo que nos da la oportunidad de conocernos mejor, reconocer y poder expresar nuestras emociones, resolver tareas pendientes, tomar decisiones o considerar posibles soluciones.

Pero esto es también un reto individual. El Coronavirus no hace diferencias entre personas. Y sus consecuencias dependen de la capacidad de superación y adaptación de todos y cada uno de nosotros.

En estos días estamos viendo la solidaridad que se ha despertado en muchas personas, grupos de voluntarios, vecinos que cantan juntos desde sus balcones, humor para afrontar momentos complicados o cantantes que dan conciertos desde su salón, lo que demuestra que siempre buscamos la cercanía en la distancia.

La preocupación es natural y más que justificada. Todo lo que vivimos gira en torno a la economía, la política y la salud. Podemos seguir las normas, pero poco más podemos hacer ante la incertidumbre. Aunque no olvidemos que nuestro futuro es siempre incierto.

Si «parar» nuestra vida, dejar las ocupaciones, estar en soledad, en silencio, o más cerca de algunas personas es tan difícil, quizás la pregunta no sea ¿hasta cuándo? si no ¿por qué?

Y tú ¿crees que el Coronavirus una oportunidad de evolución?

¿Y tú qué opinas?

Comenta o sugiere temas más abajo ¡te leemos!

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2 comentarios en “Coronavirus ¿una oportunidad de evolución?”

  1. Hola Diana,
    Primero que nada déjame felicitarte porque teniendo en cuenta que escribiste este artículo el 14 de marzo, has plasmado una realidad que está vigente. Me encanta las recomendaciones que ofreces, porque efectivamente no podemos dejarnos acaparar por el miedo, es mejor sustituirlo por ser precavidos pero no podemos dejar de seres humanos sociales por naturaleza.

    Es verdad que por los primeros meses entre 4 a 6 meses después que salgamos de esto, todos (o sino la buena mayoría) estaremos un poco recelosos, de retomar nuestras vidas pero yo opino que nada será igual que antes, porque ahora hemos vivido de algo que jamás lo hubiéramos imaginado que lo íbamos a vivir.

    Pero como bien mencionas, debemos aprender, esto que nos sirva de aprendizaje y que sume, jamás que reste.

    Muchas gracias por este artículo me gustó mucho.

    Besos, Nana

  2. Hola Nana,
    muchas gracias por comentar lo que piensas. Cuando todo empezó era difícil saber lo duro que iba a ser y el impacto que va a generar en las familias, negocios y en la sociedad. A pesar de tener el ejemplo de otros países. Aún es difícil saber qué transformaciones concretas vamos a vivir. Pero esta situación extraordinaria nos cambiará, a cada uno a su manera. Y deseo que estos cambios lleguen de la forma más positiva posible para todas las personas.
    Gracias por compartir aquí tu impresión. ¡Un abrazo!

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